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Sicilia

Sicilia es la isla más grande del mar Mediterráneo, su privilegiada situación geográfica y su clima envidiable, le valieron ser considerada por los poetas del siglo X.

Las grandes civiliazaciones, fenicia, griega, romana, bizantina, árabe y española, han dejado su huella en esta isla y bellos ejemplos de su legado histórico y monumental.

Sicilia es la mayor isla del Mediterráneo y la cuarta mayor de Europa. Está separada de la bota italiana por el estrecho de Messina, en cuyo punto más angosto sólo hay 3 kilómetros de separación del continente. Geológicamente, la isla se sitúa en la zona de encuentro de las placas tectónicas de Eurasia y de África, motivo por el cual existe bastante actividad volcánica: además del volcán Etna, que sigue activo, también existen otros volcanes importantes, como el de la isla de Estrómboli y el de Vulcano. Las mayores alturas de la isla están conformadas por las cimas de los montes Etna, Busambra y Cammarata. En el contorno de Sicilia existen diversas islas menores, como el archipiélago eolio, al norte, lasislas Egadas, al oeste, o las islas Pelagias, al sur. Todas encierran cierto atractivo turístico, bien sea por razones ecológicas, culturales o simplemente de ocio y esparcimiento. Por otro lado, en Sicilia están algunas de las ciudades destino de los cruceros por el Mediterráneo, como Catania, Trapani, Mesina o Palermo, su capital.

La isla tiene un clima mediterráneo que combina las temperaturas suaves con inviernos húmedos y veranos bastantes secos. Este clima permite que la principal industria de la isla sea la agricultura, que está diversificada en cultivos de árboles frutales, cerealísticos, vitivinícolas y olivareros.

La historia de Sicilia es muy rica. Comienza allá por el siglo IX a.C, cuando los fenicios comenzaron su colonización. Luego les seguirían los griegos, los romanos, los bárbaros, los bizantinos, los árabes, los normandos, los aragoneses… Sicilia es uno de los destinos más adecuados para practicar un turismo completo que abarca todos los gustos, puesto que ofrece playa, montaña, pasado y cultura por partes iguales. La isla de Sicilia conserva monumentos de todas las épocas y ejemplos únicos de estilos artísticos, como el árabe-normando-bizantino, aunque la intensa actividad sísmica que ha sufrido la isla ha hecho desaparecer muchas cosas. No obstante, la isla alberga muchos lugares Patrimonio de la Humanidad, como las ciudades del barroco tardío o los abundantes restos griegos.

Capital: Palermo

Palermo, la capital de Sicilia y de la región homónima, goza de diversas vías de comunicación importantes, por lo que se puede acceder en avión, a través de su aeropuerto onternacional, o en barco, a través del puerto (conviene tener en cuenta que Palermo es un de los destinos frecuentes de los cruceros). Una vez en Palermo, lo que más puede impactar al viajero es el numeroso patrimonio monumental que atesora. Como no podía ser de otra manera en un entorno mediterráneo, las construcciones de carácter religioso son lo más destacado. El edificio religioso más importante de la ciudad es la catedral de Palermo, que se sitúa en la esquina de Corso Vittorio Emanuele con la calle de Matteo Bonello. El actual edificio fue ejecutado en diversas épocas y, por ello, se notan las manos de los distintos arquitectos. Lo más célebre de la catedral es el magnífico pórtico diseñado por Antonello Gagini y son también admirables las pequeñas cúpulas barrocas que adornan el lateral del edificio, proyectadas por el arquitecto Ferdinando Fuga, del siglo XVIII. En el interior se encuentran tesoros como el fresco de La Virgen y el Niño, o las capillas de Santa Rosalía y del Sacramento. Además, en el interior se encuentran los sepulcros de antiguos reyes normandos de Sicilia, como Federico o Pedro II.

Por otro lado, también conviene destacar la arquitectura de varias iglesias y catedrales, como la de San Juan de los Ermitaños (San Giovanni degli Eremiti), cuyas cúpulas rojas constituyen uno de los ejemplos más claros de la presencia islámica en la isla; en este monumento también está presente el estilo gótico, muy evidente en el campanario. Por otro lado, son destacables la iglesia de Santa María del Almirante (Chiesa della Martorana), anexa a la de San Cataldo (claros ejemplos de la arquitectura normanda), la iglesia de San Giuseppe dei Teatini, o la iglesia de Jesús (Chiesa del Gesù), ambas exponentes de referencia del estilo barroco siciliano. Por otro lado, existen cerca de Palermo dos interesantes ejemplos de la arquitectura de estilo árabe-normando-bizantino (autóctono de Sicilia): la catedral de Monreale, a 7 km de la capital, o la catedral de Cefalú, también fuera, aunque próxima a Palermo.

Pero Palermo es una ciudad con tanta historia y tan disputada por las distintas civilizaciones que se han desarrollado alrededor del Mediterráneo que algunos edificios gubernativos de pasadas épocas aún muestran el poder de las antiguas civilizaciones. El ejemplo más claro es el Palazzo Reale, o Palazzo dei Normanni, que tiene una historia algo revuelta: durante el siglo IX fue ordenado construir por un emir de Palermo, pero fue terminado por el rey normando Rogelio II de Sicilia y extendido piedra a piedra por diversos de sus sucesores. La fachada, no obstante, es de factura renacentista, así que se trata de un edificio que reúne diversos tiempos y estilos. En su interior se encuentra la admirable capilla palatina, máximo exponente del estilo árabe-normando-bizantino: en los exuberantes frescos y mosaicos que cubren las paredes pueden encontrarse las tres expresiones artísticas o bien por separado (como el mosaico bizantino de Cristo Pantocrátor) o bien combinadas. También destacan los palacios de Abatellis, Zisa, Chiaramonte y Cuba Sottana.

Asimismo, los teatros de la ciudad son especialmente bellos, como el Teatro Massimo, o el Teatro Politeama. También resulta curiosa una visita a las catacumbas de los Capuchinos. En algunas localidades cercanas existen algunos puntos de interés, como las ya citadas Monreale y Cefalù, Bagheria (con sus villas barrocas) o las ruinas cartaginesas de Solunto, a 19 km de Palermo.

Cultura

En la ciudad de Palermo existen diversos museos y galerías importantes, como el Museo Arqueológico Regional, el Museo Etnográfico Pitré, la Galería de Arte Moderno Empedocle Restivo, el Museo Diocesano o el curioso Museo Internacional de las Marionetas.

Conviene saber que en la ciudad se puede adquirir una tarjeta que se conoce como Pass Museos, que permite la entrada a diversos museos de la ciudad durante uno o varios días. Esta tarjeta se compra en las oficinas de

Turismo de Palermo.

Entretenimiento

Palermo ofrece al visitante muchas opciones para disfrutar de la vida nocturna. Por un lado, existen varias zonas de bares, como la via Candelai o la Plaza Olivella, así como diversas discotecas por toda la ciudad.

Naturaleza

Entre las playas que hay en Palermo y los alrededores destacan la playa de Mondello y la playa de Cefalù. Se puede visitar el cercano monte Pellegrino, que ofrece buenas vistas.

Regiones

Trapani

Trapani es la capital de la región. El casco antiguo de la ciudad conserva multitud de edificios medievales y, por tanto, no queda mucho de la fundación griega ocurrida en el siglo V a.C. Además del estilo medieval del casco antiguo, el barroco también se abre paso a través de los monumentos históricos de la ciudad, entre los que cabe destacar: las iglesias de Santa María de Jesús y de San Agustín, la catedral de San Lorenzo, el santuario y basílica de María Santísima Anunciada (Madonna di Trapani), cuyo claustro es realmente exquisito y que alberga el Museo Agostino Pepoli (antiguo mecenas y coleccionista de arte). Otro lugar interesante para visitar es el Palacio Cavarretta. Las playas de la ciudad son muy agradables y, entre ellas, se recomiendan las de San Giuliano yMarausa. Además, Trapani se podría llamar la ciudad de la sal, puesto que las salinas que existen en sus alrededores proporcionaron a la ciudad una industria con ingentes cantidades ingresos durante siglos (motivo de su pasado esplendor), gracias al impulso que le dio a esta industria el emperador Carlos I de España y V de Alemania. De hecho, hoy en día existe la reserva natural de las Salinas de Trapani y Paceco, que ofrece vistosos paisajes al visitante y se encuentra muy cerca de Trapani. En la actualidad se sigue extrayendo sal, pero de una forma artesanal y como actividad puramente residual.

En la región de Trapani existen dos importantísimos yacimientos arqueológicos de la época griega. Por un lado, los de la antigua polis de Selinunte, que se fundó hacia el siglo VII a.C., y que fue una de las ciudades más prósperas de Magna Grecia (llegó a contar con 25.000 habitantes). Su rivalidad con la vecina Segesta terminó por conducirla a su destrucción en el siglo IV a.C., pero a cambio contamos con el mayor yacimiento arqueológico de Europa, el cual se divide en cuatro espacios: los santuarios de Gaggera (templos N y M, el recinto de Zeus Meilichios y el santuario de Deméter Malophoros), la acrópolis(con siete templos), los tres templos orientales (F, G y E) y la ciudad antigua. Además, existen otros lugares interesantes, como la necrópolis y también las fortificaciones (las mejor conservadas, por cierto, son las del norte). Cerca también se encuentran las canteras de piedra de Cusa, que permite al viajero hacerse una idea de cómo se realizaban las extracciones en la época antigua.

El otro yacimiento importante es el de Segesta, polis rival de Selinunte. En él existe un templo griego inacabado de estilo dórico, pero en perfecto estado de conservación, y a unos dos kilómetros un teatro. La zona es arqueológicamente muy importante también por la presencia de un castillo normando del siglo XII, una iglesia del XV y una mezquita construida entre los siglos IX y X.

Agrigento

La capital comparte el nombre de la región: Agrigento. Fundamentalmente compuesta por edificios modernos, aún conserva ciertas construcciones que datan de las épocas medieval y renacentista. Ejemplos de estas arquitecturas con la catedral de Agrigento, y las iglesias de San Lorenzo y de Santa María de los Griegos. En todo caso, el pasado griego de la ciudad es el protagonista de la historia de Agrigento y, por ello, resulta muy interesante visitar el Museo Arqueológico. Otros lugares de cierto interés son el monasterio del Espíritu Santo, la casa del dramaturgo Pirandello y el típico centro histórico. Se recomienda la visita de la playa de San Leone, Punta Bianca y las que están entre Agrigento ySciacca.

Cerca de la ciudad se encuentra la zona arqueológica de Agrigento (la antigua Akragas) o valle de los Templos, en el que se ubican sietetemplos griegos antiguos ya restaurados y considerados Patrimonio de la Humanidad. El más célebre y mejor conservado es el templo de la Concordia, que está situado cerca de las catacumbas. Existen otros templos muy interesantes, como el templo de Zeus Olímpico(levantado en honor de la victoria de Hímera contra los cartagineses, que se supone que sucedió el mismo día que Salamina), el de Hefesto o el de Asclepios. Por otro lado, también se ha excavado una parte importante de la ciudad grecorromana.

Caltanissetta

La ciudad homónima de Caltanissetta es la capital de la región. En ella se pueden apreciar distintos monumentos de gran interés como las iglesias de Santa Águeda, San Sebastián, Santo Domingo y de la Santa Cruz, así como la catedral de la ciudad (Santa María la Nueva, de los siglos XVI y XVII) o la Abadía del Espíritu Santo, cuya construcción data del siglo XI. La arquitectura civil del siglo XVII ha dejado dos estupendos palacios: el Palacio Moncada y el Palacio Vescoville. Por otro lado, son muy interesantes el castillo de Pietrarossa, el castillo de Delia y el   castillo de Mussomeli.

Además de Caltanissetta existe otra ciudad cuya visita es muy recomendada: Gela. En ella existe otro de los impresionantes yacimientos griegos que aún se conservan en la isla, ya que también es una ciudad de origen griego. Así, destacan los restos de la antigua acrópolis, la necrópolis, las murallas y los antiguos baños griegos. Por otro lado, destacan las iglesias de San Agustín y de los Capuchinos. Se recomienda la visita al Museo Arqueológico de Gela. En las proximidades, las construcciones defensivas de Il Castelluccio y la torre de Manfria son igualmente recomendables. Las playas de Gela son famosas, además de por su excelente aspecto, porque en ellas desembarcó Patton en la contienda italiana de la II Guerra Mundial.

Ragusa

La capital de la provincia es la homónima Ragusa (Raùsa, en siciliano), ciudad que pertenece al Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, junto a otras siete ciudades (Caltagirone, Militello, Val Di Catania, Catania, Modica, Noto,Palazzolo y Scicli), con la denominación de Ciudades del Barroco Tardío del Valle de Noto. La intrincada y empinada ciudad de Ragusa se divide en dos sectores: en primer lugar Ragusa Ibla, que equivaldría al casco antiguo de la ciudad, de factura medieval, y en segundo lugar, Ragusa Superiore, de urbanismo más moderno. El feroz terremoto de 1693 marcó un antes y un después en la vida y la configuración de la ciudad, de forma que la mayoría del patrimonio monumental pertenece al barroco tardío de la época. Este patrimonio es especialmente rico en Ragusa Ibla, en la que destaca principalmente la catedral de San Giorgio (1738). También son reseñables las construcciones de Santa Maria delle Scale(situada en corso Mazzini, que une la Ragusa vieja con la nueva), la cual fue parcialmente destruida por el seísmo y que conserva distintas partes cuya factura responde al estilo gótico aragonés, la iglesia de las Almas del Purgatorio, la iglesia de San Giorgio, la de San Giorgio Vecchio (con numerosos elementos aragoneses), la iglesia de San Giuseppe, la deSant’Antonio (normanda) o las de Santiago, San Domenico yCappuccini Vecchi. Por otro lado, también en Ragusa Ibla, que es donde tras el terremoto se alojó la clase noble, se pueden encontrar palacios interesantes, como el Palacio Bertini y el Palacio Zacco.

Por otro lado, la parte de Ragusa Superiore conserva menos construcciones de interés, aunque algunos de sus edificios destacan per se. El ejemplo más destacado de la arquitectura de Ragusa Superior es la catedral de San Giovanni Bautista. También son destacables algunos palacios como el de Lupis, el palacio delle Poste y el del Comune. Como en otros muchos puntos  de Sicilia, resulta especialmente interesante visitar elMuseo Arqueológico Ibleo, que exhibe restos de las civilizaciones griega, sícula y romana. Por otro lado, también se puede visitar el Parque Arqueológico de Kamarina. Cerca de la ciudad existen algunas interesantes playas de fina arena, quizá la más recomendable sea Marina di Ragusa y fuera de la ciudad se ubica el interesante castillo de Donnafugata.

Se recomienda vivamente visitar las otras siete Ciudades del Barroco Tardío del Valle de Noto, ya que su patrimonio monumental es realmente destacado a pesar de los estragos que el terremoto de 1693 provocó en la región.

Siracusa

Tiene la capital en la misma ciudad de Siracusa. La ciudad mezcla los sabores de la vida antigua y la vida moderna de una forma especial y bien complementaria. La ciudad de Siracusa está situada al este de Sicilia sobre una isla llamada Ortygia y sobre sus alrededores. Desde 2005, Siracusa y la necrópolis rocosa de Pantalica pertenecen al Patrimonio de la Humanidad.

Parte del patrimonio monumental más interesante de Siracusa se encuentra en el viejo casco histórico, que se limita a la superficie de la isla de Ortygia. En él podemos encontrar la necrópolis Groticelli, la Fuente de Aretusa, el templo de Apolo y el templo de Zeus Olímpico. Por otro lado, los restos de la antigüedad más importantes de Siracusa se encuentran en la zona arqueológica de lo que se conoce como Neápolis, un conjunto de barriadas que se corresponde con uno de los nuevos barrios que surgieron durante la época clásica por la afluencia de inmigrantes y la notable prosperidad de la ciudad. Actualmente este barrio es como el corazón financiero de Siracusa, circunstancia no le roba el encanto a la zona arqueológica, pues en ella se pueden visitar el teatro griego (470 a.C.), el anfiteatro romano, el Arco de Augusto, el altar de Hierón o las latomías o canteras de piedra (por ejemplo, la oreja de Dionisos).

En la ciudad existen las interesantes catacumbas de Santa Lucía, que están excavadas bajo la basílica de Santa Lucía, dentro de la cual hay algunas pinturas de Caravaggio. Por otro lado, los edificios religiosos de la ciudad son en general bastante interesantes. Cabe destacar la catedral de la ciudad, que fue erigida por el famoso obispo Zósimo sobre un templo pagano. Por otro lado, merecen una visita la iglesia de San Cristoforo, la de Santa María de Miracoli, la de San Paolo, la de Santa Lucía alla Badía, la de Espíritu Santo y la iglesia de San Juan Evangelista (de factura normanda, con las catacumbas de San Giovanni debajo) y la de la Concepción. Entre los templos modernos, resulta de especial interés el santuario de Madonna della Lacrime.

Por otro lado, la arquitectura civil tiene también grandes exponentes, como los palacios de Mergulese-Montalto, de Lanza Buccheri, deVermexio (actual ayuntamiento), de Francia Nava o el palacio Arzobispal, entre otros. Una recomendación especial merece el Museo Arqueológico.

A unos 50 kilómetros de Siracusa por carretera hacia el interior de la isla se encuentra la necrópolis rocosa de Pantalica, que alberga unas 5.000 tumbas excavadas en la piedra que datan de los siglos XII al VIII a.C. Esta necrópolis se divide en cuatro zonas, a saber: la necrópolis de Filiporto, la necrópolis del Noroeste, la necrópolis de la Cavetta y la necrópolis Norte.

Catania

La capital de la región, que está en la zona central de la costa oriental, es la homónima Catania. Está situada bastante cerca del monte Etna, por lo que ha sido una ciudad especialmente castigada por los terremotos y erupciones, de manera que hasta siete veces ha sido destruida por las fuerzas telúricas. Se trata de otra de las Ciudades del Barroco Tardío. A pesar de todos los avatares que ha sufrido la ciudad, todavía siguen en pie algunos edificios de la época romana, como elTeatro, el Anfiteatro y el Odeón (todos de los siglos II y III). Retoño que renace tras el brutal terremoto que sacudió la isla en 1693, Catania constituye uno de los mejores exponentes del barroco tardío italiano. Prueba de ello son los numerosos templos, como la catedral de Santa Águeda, la abadía de Santa Águeda, la basílica de San Nicolás, las iglesias de San José del Duomo, San Martín de los Blancos, San Francisco de Asís all’Immacolata (donde descansan los restos de Leonor de Sicilia) Santa María La Grande, San Benedicto y ente otras cosas, imposibles de enumerar aquí.

Por supuesto, la arquitectura civil también tiene grandes exponentes, como los palacios de Reburdone, Biscari, Hernández, el palacio de la Universidad, el palacio de los Elefantes o el castillo Ursino. También son interesantes la plaza Duomo, en la que se encuentra la fuente del Elefante, que es símbolo de la ciudad de Catania, o la plaza Stesicoro. Por último, las playas de la región son interesantes, como por ejemplo La Plaja, que es un conjunto de playas de arena que se ubican a lo largo del sur de la costa de la bahía.

Mesina

La capital de la región se denomina también Mesina (Messina, en italiano). Está situada al noreste de Sicilia y da el nombre al estrecho de Mesina, que separa la isla del continente. Se trata también de una zona con alta actividad sísmica que ha destruido numerosos vestigios de épocas pasadas. No obstante, se conservan edificios interesantes, como la catedral de Mesina (del siglo XII, aunque hubo de ser enteramente reconstruida en el siglo XX por los terremotos y las catástrofes de la II Guerra Mundial), la iglesia de Annunziata dei Catalani oSanta María de los Alemanes. Por otro lado, también es interesante el Palacio Calapaj, el faro de San Ranieri o las fuentes de Orión y de Neptuno. Merece visitarse el Museo Arqueológico Regional Eoliano, que tiene pinturas deCaravaggio y de un artista nacido en la ciudad: Antonello da Messina. También es recomendable dejarse caer por el Museo Arqueológico de Naxos, la primera colonia griega en Sicilia (736 a.C.).

A unos 50 km de la interesante Mesina (y en torno a 53 desde Catania y su aeropuerto) se encuentra la ciudad de Taormina, uno de los principales destinos turísticos de la isla desde el siglo XIX. Las playas del lugar resultan ser el principal reclamo para los viajeros, ya que en la vecina zona de Giardini Naxos se ubican playas de lo más paradisíacas, motivo por el cual existe una mayor concentración de hoteles. El centro histórico de Taormina se halla en la cima del monte Tauro, desde el cual puede divisarse el temible y adusto monte Etna y también visitar el antiguo teatro griego (siglo III a. C.), en el que aún se celebran conciertos gracias a su espléndida acústica, la catedral del siglo XII, el Odeón, la torre dell’Orogio (torre del Reloj) y la Neumachie. Por otro lado, también se puede visitar la Isola Bella, un tómbolo que se encuentra a los pies de Taormina. En las inmediaciones de Taormina hay dos pueblos de suma actividad turística: el ya mencionado Giardini Naxos y Letojanni. Ambos ofrecen esparcimiento y excelentes playas de arena fina.

Enna

Esta última provincia de Sicilia también tiene el nombre de su ciudad más importante y capital: Enna, que antiguamente se conocía como Castrujanni y también como Henna. Debido a que está prácticamente en el centro geográfico de la isla, en Italia se la conoce con el sobrenombre de «ombligo de Sicilia». La ciudad de Enna tuvo una agitada historia, y fue arrasada por la fuerza en distintas ociasiones, pese a lo cual, el rey normando Federico II Hohenstaufen residió en ella por un tiempo y la convirtió en uno de sus centros administrativos. En Enna existe un patrimonio monumental destacable, como el imponente y gran castillo de Lormandía, la magnífica catedral de la ciudad, que combina distintos estilos arquitectónicos, desde el gótico del siglo XIV hasta el barroco tardío que decora la fachada. Por otro lado, también son interesantes las visitas al palacio Varisano, a la torre de Federicoy también la iglesia de Santo Tomás. Se trata de una ciudad de abigarrado urbanismo, con un nutrido casco antiguo vertebrado de tortuosas calles que ascienden y descienden por la colina sobre la que se alza la ciudad. La posición dominante de esta permite obtener unas fabulosas vistas del valle de Dittanio.

Actividades

La naturaleza en Sicilia complementa la belleza de sus antiguas joyas urbanísticas. Para hacerse una idea de la conservación de la naturaleza siciliana basta con saber que existen 77 Reservas Naturaleza y Áreas Protegidas. Por citar algunos ejemplos: el bosque de Malabotta, en el que existe una rica variedad de flora y un conjunto de fortalezas y castillos medievales, las Salinas de Trapani y Paceco, la Reserva Natural de Zingaro, que combina las pequeñas caletas (punta Capreria) con zonas de bosque y zonas sin sombra (precaución en verano), la reserva de Pantálica en el valle Anapo, que esconde la mayor necrópolis de Europa (5.000 tumbas), o la Reserva de Stagnone.

También son interesantes los parques del Etna, el Madonie, el Nebrodi y el Alcantara. En el primero aún se pueden contemplar los ríos de lava que transforman continuamente el paisaje, mientras que en el de Madonie se encuentran los principales picos de la isla, pertenecientes a la cadena montañosa de los Apeninos.

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